miércoles, 17 de noviembre de 2010

Veraneantes

No sé si en vuestro pueblo los llaman así, pero en el mío un veraneante es quien viene a pasar el venaro (mayormente madrileños, que en Madrid hace mucho calor y todo el que puede huye) y suelen repetir verano tras verano. Con las series USA pasa algo parecido, se acaba la programación regular y nos presentan un menú veraniego normalmente más ligero y de capítulos autoconclusivos. Así, si te pierdes uno porque te fuiste a la barbacoa del vecino no pasa nada.
Este verano tuvimos dos nuevas series de género fantástico: Haven y The Gates. Las dos tienen en común, además del género, que arrancan con la llegada de nuevos visitantes a un pueblo o lugar con secretos inconfesables y de tintes paranormales.

En la vida real ella les da a los dos por el codo, se les ha ido un poco la mano con esto de resaltar que la prota se "debate" entre dos maromos

En el caso de Haven nos encontramos con una agente del FBI , Audry Parker, que llega a Haven a investigar un asesinato y rápidamente descubre que en ese pueblo pasan cosas sobrenaturales, relaccionadas con su habitantes De Heaven es de la que más se ha hablado por ahí, basada en un libro de Stephen King, etc.

Yo empecé a verla casi por una única razón y seguí viéndola por esa misma razón, hasta que me vi recompensada en el capítulo 11 donde Duke, de profesión contrabandista, pasea su palmito en gayumbos un buen rato.

Es que Eric Balfour tiene un no sé qué
y un qué sé yo, que
yo qué sé

Como no la seguía muy al día me salté un capítulo y no me enteré,;y creí tres veces que ya estaba viendo el último para encontrarme a la semana siguiente que había nuevo episodio. Vamos, que se me hizo eterna. Los misterios a menudo me resultaban extravagantes y rara vez interesantes. Y la supuesta atracción que quieren hacernos creer entre la chica y su compañero Nathan, el poli local, no se ve por ningún lado.


Nivel de química nulo o negativo

Si tuviese que apreciar una tensión sexual no resuelta sería entre el Duke, el chico del otro lado de la Ley, y Nathan, el del lado bueno de la Ley. Sí, se odian a muerte y todo eso, pero ya se sabe que cuanto más reñidos...

The Gates nos cuenta la llegada de un nuevo jefe de seguridad a una urbanización de estas americanas que son en sí una mini ciudad de ricachos. Toda la urbanización está cerrada por un muro y solo se puede salir por las famosas Gates que tienen garita de seguridad, cámaras etc. Lo que no sabe el jefe recién llegado ni su familia es que The Gates está llena de vampiros, licántropos y demás seres sobrenaturales que quieren llevar una vida normal como humanos. Las normas son simples, nada de poderes o asesinatos dentro de The Gates.

En la foto licántropos, brujas, vampiros, súcubos, pardillos que no saben dónde se han metido y otros seres inclasificables

A priori el argumento me encantaba, (es casi imposible que no le de una oportunidad a una serie de vampiros, pero encima esta prometía), y las tramas, casi todas, son buenas. Pero los diálogos son un espanto. Parece que los guionistas que elaboraron la idea de la serie, y el camino por dónde querían llevarla le dejaron el chollo de guionizar al becario y se fueron a la playa. Fatal.

Y estando en la playa, echándose cremita dijeron, "¡Eso es, como en Blade! Un poco de protección total y todos los vampiros a la calle". Es lo que pasa cuando te da mucho el sol en la cabeza, que se te va. Pero quitando eso, y todas las tramas de los chicos, a mi la serie me gustó. Con los niños vs. jóvenes también metieron la pata, porque se concentraron en los adolescentes, con sus típicas crisis de hombre-lobo adolescente y vainas de ese estilo, y no profundizaron en la hija del nuevo jefe de Seguridad y su BFF, que en cualquier momento podría poner en su muro de Facebook "¡Mi mejor amiga es hija de vampiros".¡

¡Tanto potencial desperdiciado!

Para mí los verdaderos protagonistas en realidad no eran la familia de recién llegados sino el matrimonio vampírico. Tienen cada pelea entre ellos que pone los pelos de punta. Ahí sí que había tensión sexual, resuelta o no, para parar un tren.

Luke Mably es el primer inglés que consigue hacer
que el acento british me parezca atractivo.


Lamentablemente The Gates no tendrá más temporadas. Y me da mucha pena, porque con un buen dialogista y dándole un chance a una trama de con las niñas yo hubiera visto su segunda temporada dando palmas de felicidad. No es la super serie del género, pero no olvidemos que es una serie de verano. Pena, pena...En cambio, inexplicablemente para muchos, Haven tendrá segunda temporada. No sé yo si el atractivo de Balfour conseguirá que pique por segunda vez, por mucho clifhangerazo que nos plantaran al final de la season.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Lo que se dice, estar gafao

He visto las dos primeras temporadas de Sons of Anarchy y antes de seguir con la tercera creo que la serie merece un post que me ayude a mi misma a decidir que opino sobre ella.

La historia de esta serie arranca el día que Jax se convierte en padre y de repente el peso de que hay una pequeña personita que depende de él se le hace palpable. ¿Y a qué se dedica Jax? Pues, a parte de llevar junto con su padrastro un taller de automoción legal, es Vicepresidente de una banda de moteros que entre otras cosas trafican con armas. Vamos, que así de pronto no es la imagen de padre modelo. Pero ojo, que él es buena persona, además de estar bastante bueno y ser bien espabilado (por algo es Vicepresi, evidentemente).

El Presi de los Sons of Anarchy es Clay, padrastro de Jax, un rato feo pero más listo que el hambre. El tío no da puntada sin hilo. Durante la primera temporada los guionistas se esforzaron en mostrarlo como el malo y la antítesis de Jax. Es como el cacique del pueblo, tiene a la poli untada y por Charming no pasa nada sin que él lo controle o permita. Su mujer, y madre de Jax, es Gemma. Dura e impulsiva, la tía puede dar mucho miedito casi sin proponerselo. Está empeñada en que su hijo no se vuelva un blando como era su padre y que no encuetre unos "escritos" que dejó el difunto sobre el futuro que él veía para la banda de moteros.

Te pasas la primera temporada pensando que estos dos son muy malos y que el pequeño principito rubio debería tener cuidado con ellos.

Pero llega la segunda temporada y los guionistas le pegan un giro al asunto de agárrate que vienen curvas. Gemma deja de ser sospechosa de malignidades para alzarse como el gran personaje de la serie, toda una madre coraje (no sólo de su hijo sino de todos los Sons). Sigue siendo impulsiva y dura pero tierna y con un corazón de oro cuando hace falta. Ya no la miras mal por nada de lo que haga, sino que caes a sus pies diciendo cosas del tipo "que sí mujer, que si hay que meterle un tiro se le mete, todo sea por la familia". Y además se hace amiguita de la novia de su hijo a pesar del odio mortal que le profesó durante toda la primera season.

Ay, la novia... una pavisosa de cuidado.

Para mí Tara es uno de los personajes peor definidos de la serie. Y mira que al principio prometía, enfrentándose a Gemma y yendo por la vida de cirujana molona super hábil. Pero la chica tiene el carácter de una veleta. Ahora quiero estar contigo, ahora no porque no me gusta el mundo en el que estás metido, ahora sí pero soy una blandita, ahora me pongo una chupa de cuero y soy más jefa que nadie... La pobre está casi toda la serie como alelada.

Que a lo mejor el alelamiento se lo produce tener a Jax,
en plan dios griego, paseandose en bolas por su casa,
eso no lo descarto, pero chica, acostúmbrate!


Siendo muy generosa puedo entender que los guionistas quieren mostrarnos su dualidad entre ser una médico de éxito y novia de motero a la vez. Pero no lo consiguen. A ver, nos presentan a la chica como el amor de juventud de Jax, que hasta tiene un tatu de novia de motero encima del culo trasero, y que casi consiguió hacer que él se fuera del pueblo con ella. Y resulta que cuando vuelve a Charming, once años más madura, su comportamiento es absolutamente infantil e irreflexivo, un minuto se está quejando de todo y al minuto siguiente deja que la lleve la corriente. Muy decepcionante y punto.

Por suerte la grandeza de Gemma
compensa el sosismo de Tara con creces.


Jax se propone reconducir la banda hacia el camino de la legalidad, que es mucho más saludable (no te disparan) y seguro (menos probable que quieran matarte). Pero por más empeño que pone todo le sale mal, tanto a él como en realidad a toda la banda de Sam Crow (ojito aquí, esto es un anacronismo de Sons of Anarchy Motorcycle Club, Redwood Original, no penséis que es una persona como me pasó a mi por lo menos los 10 primeros capítulos, ejem...)

Pongo un circo y me crecen los enanos.

Hagan lo que hagan al final se les tuerce y van de mal en peor. En la segunda temporada, aunque se mantiene enfrentamiento Jax-Clay por ver quién maneja el timón del grupo, aparecen nuevo malos. De hecho aparecen enemigos como setas y repiten todos los que ya estaban en la primera. Además de las bandas de moteros rivales, los traficantes de drogas y el FBI, ahora se suman los grupos de supremacía blanca, el IRA, rivales de la industria pornográfica... vamos, eramos pocos y parió la abuela.

Mi sensación con estas dos temporadas es que, igual que pasa con el rumbo de los Sons, los responsables de la serie no tienen muy claro a dónde ir y van adaptándose sobre la marcha. La narración de la primera temporada era más lenta, de tipo "pasan cosas pero da tiempo a ver el paisaje". En cambio en la segunda es un "vamos a sacar los fuegos artificiales y que nadie se duerma". Es un maratón de tramas y subtramas, de personajes y de conflictos que inevitablemente te dejan a la vez sin aliento pero frunciendo el ceño pensando "¿qué es todo este embrollo?".


El resto de moteros y personajes secundarios merecerían un post a parte. Todos aportan algo a la trama y me parecen imprescindibles para la historia. Gracias a ellos hay momentos de humor, de locura y también de ternura.


Espero que en la tercera no haya esta saturación porque realmente la serie es buena y no necesitan hacer juegos malabares cada dos minutos para demostrarnos lo hábiles que son. De hecho yo pasé mucha más tensión con el desenlace de los dos últimos capítulos de la primera temporada, que con todo el maratón de situaciones que nos plantaron en el último de la segunda. Y por favor que les salgo algo bien o el Jax se va a acabar suicidando y nos quedamos sin serie!

Por cierto que me animé a ver SOA después de escuchar el podcast de The Tv Slayers, unas chicas super divertidas que si os gustan las series no deberías perdéroslas cada semana.